martes, 16 de noviembre de 2010

Los papalagui


Cuando hablas a un europeo sobre el Dios del Amor, sonrie y pone cara divertida. Sonrie por tu estupidez. Pero tan pronto como le muestres una pieza de metal redondo y brillante o una hoja de papel tosco (dinero), entonces sus ojos se iluminan y la saliva empieza a babear por sus labios. Dinero es su unico amor, el dinero es su Dios. Esto es en lo que todos los blancos piensan, incluso cuando duermen. Hay algunos cuyas manos se han vuelto retorcidas y han tomado la apariencia
de las patas de una termita, como resultado del continuo esfuerzo por obtener el metal y el papel. A otros se les han vuelto ciegos sus ojos de tanto contar el dinero. Existen aquellos que han dado su alegria a cambio de dinero, su risa, su honor, su alma, su felicidad; si, incluso su esposa y ninos. Casi todos ellos han dado su salud por dinero (...).
Y asi, en tierra de los blancos es completamente imposible estar sin dinero, ni siquiera por un momento, entre el amanecer y el ocaso, !sin nada de dinero!
No podrias satisfacer tu hambre ni tu sed, serias incapaz de encontrar una estera para la noche. Te encerrarian en la mas sombria carcel y difamarian tu nombre en muchos papeles (periodicos).




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